Hoy me levanté realmente inspirado, y decidí armar un blog. Siempre me he quejado de que no sirvo para estas cosas, pero de golpe, en un abrir y cerrar de ojos, se me ocurrieron miles de temas sobre los que escribir.
Y es que creo que comprendí el problema. Siempre pensé en una página web, cualquier página web, como algo que necesariamente debe resultar útil. Y resulta que no. No es tan así. Por ejemplo, en mi blog simplemente voy a escribir, sobre cosas interesantes que vaya haciendo a medida que transcurren los días.
Así que a partir de ahora, los molestaré con algunos temas interesantes, y otros totalmente intrascendentes.